Hace poco me puse a pensar en cuantas veces he escrito para el mundo entero, menos para ti.
si tuviese que describir tu forma de actuar
diría que revalzas mi vaso de preocupaciones, y lo haces caer por
el exceso de confusiones que produces en mi cabeza.
tenía algo así como mi "orden"
mi forma de pasar los días,
hasta el día en que
sin titubeos, segura
y decidida te veía frente a mi sentada
diciéndome cómo fue que yo
empecé a entrar en tu vida,
y como hasta hoy no he salido...
ni siquiera a dar un paseito ...
y ahora me tienes esperando tu
aviso para poder ir a buscarte a la casa,
te despides de tu mama y de tu hermana,
te subes al auto, y nos vamos.
¿a dónde? da lo mismo
te llevo al desierto a la playa a la luna si quieres.
nos vamos y desaparecemos...
así aprovechamos de olvidarnos de
los estudios y las obligaciones por un ratito
y de tu pololo para siempre.
te pones cómoda, y disfrutas el viaje...
cuando ya hayamos llegado, yo te siento frente a mi
y te confieso el amor que nunca fui capaz de confesar
de llenarte de palabras bonitas para no ver jamas
a esa sonrisa desaparecer de tu rostro.
te miraría tan profundo a los ojos...
pidiéndote que me creas cuando te digo
que nunca te haría daño,
no podría jamás verte sufrir,
por nadie... menos por mi.
Te has convertido en mis pensamientos,
eres como una luz que reluce siempre
que juega con mi cabeza, que me besa y sale corriendo.
A la que le dan los nervios, la que me rocea de su perfume...
Eres la que me mira a escondidas, a la que le gusta recordar
porque nunca olvidas...
Eres como un encanto que no tiene solución...
hace tiempo caí en tus juegos inocentes, tus misterios
y aún no logro salir de ahí...
Y por último, para que sepas
sabes dar justo en mi punto débil,
sabes que hacer
sabes donde hacerlo
y cómo...
Eres ese algo
mi algo
que
siempre está.
Nunca te vas, quizás de verdad nunca te iras...