Entonces, ¿por qué?
explícame todo,
que no entiendo
lo que haces.
No entiendo lo
que me dices,
no entiendo
lo que sientes...
Mírame a
los ojos y díme
que no existe nada.
Acuéstate en nubes
y sueña que
todo esto fue un sueño.
Que nunca existí.
Que nunca me fuí.
Y cuando despiertes
dímelo, mirándome
a los ojos
que no existe nada.
Dímelo,
a ver si porfín te salen las palabras de la boca.
Buen poema, está interesnte.
ResponderEliminarVeo que te gusta Claudio Bertoni, se nota en lo que escribes.
Bueno te dejo invitada a mi blog, que estes bien.
saludos