!
... - Estas sonriendo de nuevo- dijo serenamente, mirándole la boca. -¿Sabes algo? Tu sonrisa me quedo grabada desde el día en que nos presentaron, porque tu sonrisa es como de mentira, como una morisqueta puesta sobre una cara triste, unos ojos que no encajan con ella... unos ojos que no sonríen con la boca, ¿entiendes? -continuó Mariana con una voz suave y ronca mientras sujetaba un cigarro con los labios y con las manos encendía un fósforo en la caja semi mojada con alcohol que tomó de la barra...
No hay comentarios:
Publicar un comentario